10/22/2007

Barrio Patronato: Lleve tres y pague dos

por Daniela Espinoza


Lo que lo hace llamativo es su variopinta oferta en ropas y accesorios que se pueden encontrar en todos sus rincones, lo que lo hace peligroso es la abundante masa de “lanzas”que miran como un felino a su presa, y lo que lo hace más seductor es el enorme abanico de precios accesibles para cualquier tipo de bolsillo. Es el barrio Patronato, un paraíso para la compra y venta.


“...entren entren, pasen a mirar nomás. Con confianza chiquillas...”- así es como Manuel Contreras comienza a llamar y engatusar a la gran masa de gente que circula fuera del local donde trabaja como empleado.., “pero el mejor”... nos aclara con gran certeza y entusiasmo mientras arquea sus cejas en señal de convicción y seguridad en lo que nos esta diciendo.

En el barrio Patronato reinan las ofertas, las liquidaciones o los tres por mil y si esto fuera poco, como queriendo hacer un desdén a las grandes tiendas, se ha posicionado como el lugar en donde los precios son los más bajos y accesibles. No por nada, se puede comprar un jeans y un par de zapatos solo por 5000 pesos.

El Barrio Patronato se ha popularizado en una época en que en países como Chile se ha dado lo que se llama consumismo y con ello, todo lo que implica tener un flagelo como este insertado en nuestro país.

El consumismo es un modelo que esta muy ligado a la felicidad personal de los individuos compradores, es decir, a través de la compra de bisutería o un par de zapatos, la gente inconscientemente compra felicidad y es donde actúan muy hábilmente las grandes empresas pero también barrios y tiendas más modestas como el Barrio Patronato. Esta es la época en donde nace la seducción y el ensalzamiento del dinero como instrumento para comprar felicidad y dicha.

Pero Patronato también tiene su historia si ahondamos y nos insertamos en sus copadas y poco glamorosas calles.

Patronato formaba parte del barrio La Chimba, palabra quechua que significa "al otro lado del río". Este es un lugar de Santiago que fue estigmatizado por una personalidad rural y por el ingreso de las clases más humildes: indios libertos y españoles de clase social baja que sobrevivían gracias a la artesanía. Pero al terminar la época de la colonia surgieron caminos y callejones, y en donde era muy lejano que los habitantes de lugar vieran alguno de los primeros automóviles. Eran pocas las personas que se asomaban por esos lugares.

Al terminar el siglo XIX, en 1890, palestinos, sirios y libaneses huyendo de la persecución del imperio Turco Otomano, cruzaron la cordillera en mulas desde Argentina y se instalan con camas y petacas en este sector, aprovechando los bajos precios de los terrenos y su cercanía con el mercado de La Vega. ". Así y de a poco el barrio se va convirtiendo en el mayor centro textil y comercial que existiera en Chile.

Tiempo después, se hacen presentes los coreanos en nuestro país. En 1979 llegan a Chile 21 familias que se instalan en Patronato. Hoy es una de las colonias más importantes si hablamos del rubro textil y la bisutería.

Así, el Barrio Patronato ha emergido como la gran cultura del “compre bueno, bonito y barato” y se ha instalado como el lugar más concurrido por los Santiaguinos a la hora de comprar.

Eso sí, son pocos los que salen victoriosos luego de dar un paseo por este concurrido barrio, ya que el común de los mortales, hemos salido con más de una prenda bajo el brazo.
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