Bachelet, 60 días en Huelga de Hambre... ¿Y?
Ahora definitivamente la palabra la tiene Michelle Bachelet. La vida de los cuatro comuneros mapuche peligra. ¡Hasta en España la voz mapuche se escuchó, y paradójicamente por boca de Saramago y otros intelectuales! En Estados Unidos la voz vino por boca de Chomsky. En la IX Región los estudiantes se tomaron la UFRO y la UC. Hay manifestaciones solidarias en todo el país y el mundo.
Desde Brasil diversas organizaciones y personas enviaron una carta a la Presidenta.
El discurso de los portavoces del Gobierno dista de ser alentador y evoca el discurso de la dictadura. Palabras como "violentistas", "terroristas", amenazas veladas como sostener que las opiniones pueden constituir una "incitación a la violencia", son decepcionantes. Por eso decimos que la palabra la tiene ahora Michelle Bachelet. Sus funcionarios han sido incapaces de una solución democrática, justa y humanitaria.
Violencia es aplicar la Ley Antiterrorista a los presos políticos mapuche. Violencia es que los mapuche sean perseguidos por movilizarse para recuperar sus tierras ancestrales. Violencia es que el Gobierno represente en los hechos los buenos negocios de las empresas forestales, de las empresas de la salud, de las empresas de la educación, de las empresas mineras, de la banca, y castigue como terroristas a sus víctimas.
Aún es tiempo para que, desde Europa, la Presidenta tome una decisión de estadista con criterios efectivamente democráticos y teniendo en cuenta los derechos humanos. Sigue leyendo...]
Desde Brasil diversas organizaciones y personas enviaron una carta a la Presidenta.
El discurso de los portavoces del Gobierno dista de ser alentador y evoca el discurso de la dictadura. Palabras como "violentistas", "terroristas", amenazas veladas como sostener que las opiniones pueden constituir una "incitación a la violencia", son decepcionantes. Por eso decimos que la palabra la tiene ahora Michelle Bachelet. Sus funcionarios han sido incapaces de una solución democrática, justa y humanitaria.
Violencia es aplicar la Ley Antiterrorista a los presos políticos mapuche. Violencia es que los mapuche sean perseguidos por movilizarse para recuperar sus tierras ancestrales. Violencia es que el Gobierno represente en los hechos los buenos negocios de las empresas forestales, de las empresas de la salud, de las empresas de la educación, de las empresas mineras, de la banca, y castigue como terroristas a sus víctimas.
Aún es tiempo para que, desde Europa, la Presidenta tome una decisión de estadista con criterios efectivamente democráticos y teniendo en cuenta los derechos humanos. Sigue leyendo...]
