“Si estoy en tu memoria, soy parte de la historia”
por Victoria Lozano
El 11 de septiembre es una fecha que desde hace 35 años en nuestro país marca el giro histórico que decidió el ejército para Chile y su democracia. El golpe militar que con su violencia e inconsciencia desmedida produjo heridas sociales, culturales, económicas, políticas y humanas, que sangran hasta el día de hoy, marcó también la historia en el Hospital San Juan de Dios.
Los días 15, 17 y 19 de septiembre del año 1973, los militares pertenecientes al Batallón del Regimiento Yungay de San Felipe que se encontraban situados en la Quinta Normal y en el Internado Nacional Barros Arana (INBA), realizaron tres operativos en el Hospital San Juan de Dios en los que efectuaron numerosas detenciones.
Ese 15 de septiembre, cuando los militares hicieron su ingreso, se encontraron con la oposición de Manuel Ibáñez, portero del hospital. Lo golpearon y ahí mismo, frente a la mirada de espanto de los presentes le fue enterrada una bayoneta, lo sacaron del recinto y presumiblemente se lo llevaron al INBA. Seis días después, su cuerpo fue encontrado en la rivera del Río Mapocho. Lo ejecutaron el 20 de septiembre, el informe del Instituto Médico Legal entregó como causa de muerte “múltiples heridas de bala”. Manuel era dirigente sindical y tenía 25 años.
Joan Alsina, sacerdote español trabajaba como jefe de personal del hospital desde el año 1972. En el operativo del 17 de septiembre fue detenido, golpeado y conducido al INBA, lugar donde fue torturado. Lo fusilaron en el Puente Bulnes y arrojaron al Río Mapocho. Encontraron su cuerpo el 27 de septiembre. En el informe del Instituto Médico Legal se indican “múltiples heridas de bala y lesiones en la cara”. Joan tenía 31 años.
El 17 de septiembre también detuvieron a Manuel Briceño, funcionario del servicio de urología. Lo ejecutaron al día siguiente y en su cuerpo se encontraron “múltiples heridas de bala”. Don Manuel tenía 41 años, al momento de su asesinato.
Rolando Cáceres, trabajaba en el servicio de esterilización hasta el 17 de septiembre, día en que fue detenido. A Rolando lo encontraron muerto en el Puente Bulnes con “múltiples heridas de bala”. Tenía 28 años.
Raúl González era funcionario del servicio de maternidad, se lo llevaron preso al INBA y el 27 de septiembre su familia lo reconoció en el Instituto Médico Legal. Su causa de muerte fueron “las múltiples heridas de bala, con salida de proyectil”, Raúl tenía 31 años.
Lucio Bagus, formaba parte del área de pediatría, lo detuvieron ese 17 de septiembre, mientras hacía el aseo. Su hijo mayor estaba presente cuando se lo llevaron, don Lucio tenía 42 años y hasta hoy se encuentra desaparecido. Su familia lo sigue buscando.
Pablo Aranda, de 20 años era estudiante de medicina de tercer año, miembro de la federación de estudiantes y militante de las juventudes comunistas, estaba en el hospital el 17 de septiembre, lo detuvieron y se lo llevaron, para que años después apareciera en una fosa común del patio 29. Su mamá murió meses antes del hallazgo con la esperanza de encontrarlo vivo.
Años más tarde, en 1976, Juan Cortes funcionario administrativo y dirigente sindical del hospital hasta 1973, fue detenido en la vía pública por la DINA, lo llevaron al centro de tortura José Domingo Cañas, lugar en el que se pierde su rastro. Juan estudiaba Mineralurgia del cobre en la Universidad Técnica del Estado, al momento de su detención tenía 31 años y hasta hoy se encuentra desaparecido.
A 35 años del golpe militar, los funcionarios del Hospital San Juan de Dios recordaron a sus caídos. Realizaron un acto en el patio del recinto al que asistieron varios artistas que rindieron homenaje y se instaló un memorial que junto a sus nombres expresa “si estoy en tu memoria, soy parte de la historia” 1973.
El 11 de septiembre es una fecha que desde hace 35 años en nuestro país marca el giro histórico que decidió el ejército para Chile y su democracia. El golpe militar que con su violencia e inconsciencia desmedida produjo heridas sociales, culturales, económicas, políticas y humanas, que sangran hasta el día de hoy, marcó también la historia en el Hospital San Juan de Dios.
Los días 15, 17 y 19 de septiembre del año 1973, los militares pertenecientes al Batallón del Regimiento Yungay de San Felipe que se encontraban situados en la Quinta Normal y en el Internado Nacional Barros Arana (INBA), realizaron tres operativos en el Hospital San Juan de Dios en los que efectuaron numerosas detenciones.
Ese 15 de septiembre, cuando los militares hicieron su ingreso, se encontraron con la oposición de Manuel Ibáñez, portero del hospital. Lo golpearon y ahí mismo, frente a la mirada de espanto de los presentes le fue enterrada una bayoneta, lo sacaron del recinto y presumiblemente se lo llevaron al INBA. Seis días después, su cuerpo fue encontrado en la rivera del Río Mapocho. Lo ejecutaron el 20 de septiembre, el informe del Instituto Médico Legal entregó como causa de muerte “múltiples heridas de bala”. Manuel era dirigente sindical y tenía 25 años.
Joan Alsina, sacerdote español trabajaba como jefe de personal del hospital desde el año 1972. En el operativo del 17 de septiembre fue detenido, golpeado y conducido al INBA, lugar donde fue torturado. Lo fusilaron en el Puente Bulnes y arrojaron al Río Mapocho. Encontraron su cuerpo el 27 de septiembre. En el informe del Instituto Médico Legal se indican “múltiples heridas de bala y lesiones en la cara”. Joan tenía 31 años.
El 17 de septiembre también detuvieron a Manuel Briceño, funcionario del servicio de urología. Lo ejecutaron al día siguiente y en su cuerpo se encontraron “múltiples heridas de bala”. Don Manuel tenía 41 años, al momento de su asesinato.
Rolando Cáceres, trabajaba en el servicio de esterilización hasta el 17 de septiembre, día en que fue detenido. A Rolando lo encontraron muerto en el Puente Bulnes con “múltiples heridas de bala”. Tenía 28 años.
Raúl González era funcionario del servicio de maternidad, se lo llevaron preso al INBA y el 27 de septiembre su familia lo reconoció en el Instituto Médico Legal. Su causa de muerte fueron “las múltiples heridas de bala, con salida de proyectil”, Raúl tenía 31 años.
Lucio Bagus, formaba parte del área de pediatría, lo detuvieron ese 17 de septiembre, mientras hacía el aseo. Su hijo mayor estaba presente cuando se lo llevaron, don Lucio tenía 42 años y hasta hoy se encuentra desaparecido. Su familia lo sigue buscando.
Pablo Aranda, de 20 años era estudiante de medicina de tercer año, miembro de la federación de estudiantes y militante de las juventudes comunistas, estaba en el hospital el 17 de septiembre, lo detuvieron y se lo llevaron, para que años después apareciera en una fosa común del patio 29. Su mamá murió meses antes del hallazgo con la esperanza de encontrarlo vivo.
Años más tarde, en 1976, Juan Cortes funcionario administrativo y dirigente sindical del hospital hasta 1973, fue detenido en la vía pública por la DINA, lo llevaron al centro de tortura José Domingo Cañas, lugar en el que se pierde su rastro. Juan estudiaba Mineralurgia del cobre en la Universidad Técnica del Estado, al momento de su detención tenía 31 años y hasta hoy se encuentra desaparecido.
A 35 años del golpe militar, los funcionarios del Hospital San Juan de Dios recordaron a sus caídos. Realizaron un acto en el patio del recinto al que asistieron varios artistas que rindieron homenaje y se instaló un memorial que junto a sus nombres expresa “si estoy en tu memoria, soy parte de la historia” 1973.

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