11/07/2006

Sobre una "peligrosa banda de hackers"

por Juan Jorge Faundes

"¿Alguna vez te preguntaste qué lo impulsó, qué lo moldeó, qué fuerzas le dieron forma? Soy un hacker, entra a mi mundo... Nosotros exploramos y ustedes nos llaman criminales. Buscamos conocimientos y nos llaman criminales. Existimos sin prejuicios por el color de piel, nacionalidad o religión, y nos llaman criminales. Ustedes construyen bombas atómicas y hacen la guerra, y nosotros somos los criminales. Sí, soy un criminal. Mi crimen es la curiosidad. Mi crimen es que juzgo a la gente por lo que piensa, no por cómo lucen. Soy un hacker y este es mi manifiesto".
(Del Manifiesto del Hacker, The Mentor 1986, Citado en Mouse, 28 de Enero de 1998)

Una vez más quedó en evidencia la facilidad con que algunos periodistas y medios de prensa chilenos hacen propio el discurso de sus fuentes, lo internalizan, y así, clonando el lenguaje policial, transmutan a los cuatro jóvenes hackers chilenos dedicados a campañas contra las invasiones de EE.UU. a Irak y de Israel a El Líbano, así como a campañas nacionalistas, ecológicas y de protesta social, en una "peligrosa banda de hackers" (Publimetro) entre otros epítetos que los asimilan al mundo del hampa, del crimen, de la delincuencia común. Sin ser menos, el juez de garantía hasta los deja presos por ser un "peligro para la sociedad". Es el caso de "Nettoxic" y "SSH-2", formalizados por "sabotaje informático", mientras sus otros dos amigos, menores de edad, quedaron en libertad provisional mientras se determina su discernimiento. Habría que preguntarse: ¿Peligrosos para quién? ¿Para qué? (Pues no hay evidencia de que hayan hurtado ni robado información, bases de datos, dinero virtual, ni nada. La única evidencia es que alteraron el contenido de las páginas de sus blancos: algo así como un graffiti, pero en la Internet).


Habría que estudiar el sentido de sus intervenciones. Porque no se limitan a ejercer el derecho a la libertad de expresión y de opinión dentro de los márgenes que los grupos dominantes de la sociedad permiten (podríamos seriamente sospechar que son márgenes funcionales) sino que lo ejercen alterando sitios que son símbolos del sistema, por lo que semióticamente sus mensajes adquieren una fuerza disfuncional mayor, porque su impacto comunicacional es mayor.

Sobre el carácter policíaco del discurso periodístico, los titulares y textos de la prensa son elocuentes:

El Diario La Nación:
Seguimiento e infiltración: el virus troyano que desactivó a los hackers
La Tercera:
Caen hackers chilenos que atacaron sitios de la Nasa y gobierno peruano
La Cuarta:
Caen ciberpiratas que botaban webs como palitroques
El Mercurio:
Delito informático: Hackers chilenos interfieren 8.075 páginas antes de caer

A La Cuarta "llamó la atención que la mayor parte de las intervenciones fueran de corte ideológico... En la página del Mineduc, por ejemplo, llamaron a los estudiantes a seguir con sus protestas: 'Estudiantes, unidos podemos recrear el mundo'; en la de Mega incluyeron propaganda electoral de izquierda, y en la mexicana la fotografía de hombres encapuchados con la consigna 'Despierten, revolucionarios'..."

Sin embargo, no hay nada de qué sorprenderse porque el activismo político, el ser libertarios, una especie de insurgentes de la Internet, es una de las características de los hackers: Ammir Emir, amigo de los muchachos detenidos explicó que "uno de los hackeos a la Nasa fue en protesta, la foto que se puso fue la de un niño con esquilas en la cara".

Como tales, los hackers tienen un código ético:

El código del Hacker:
1. Nunca dañes algo intencionadamente. Lo unico que conseguirás será buscarte problemas.
2. Modifica sólo lo estrictamente necesario para entrar y evitar ser localizado, o para poder acceder otras veces.
3. No hackees nunca por venganza ni por intereses personales o económicos.
4. No hackees sistemas pobres que no puedan reponerse de un ataque fuerte. Ni tampoco sistemas ricos o grandes que puedan permitirse gastar dinero y tiempo en buscarte.
5. Odia a Telefónica pero no te metas con ella.
6. No hackees ordenadores del gobierno. No olvides que la policía trabaja para ellos.
7. No comentes con nadie tus hazañas (los mas grandes hackers de la historia han sido cazados debido a las confesiones de sus novias)
8. Cuando hables por Internet, procura ser lo más discreto posible. Todo lo que digas quedará almacenado.
9. Sé paranoico. No dejes ningun dato que pueda relacionarse contigo.
1O. Estudia mucho antes de lanzarte a la práctica. Nunca dejes de estudiar y de aprender nuevas cosas.

El artículo del profesor Castells que citamos en esta edición, es una ilustrativa muestra de lo que hay que saber antes de considerar a los hackers una "peligrosa banda".

Y lo que SHH-2 dijo hace algunos meses, también es revelador.

Si usted quiere saber más del mundo de los hackers y distinguirlos de los crackers, de los piratas informáticos y de los lammers, le recomendamos este Glosario e Ideario Hacker. Se puede saber más de los hackers y de sus técnicas en las siguientes direcciones:

CÓMO SER UN HACKER por Manuel Montoya (también en e-Magister.Com y en Sólocursos.net)
Cómo ser un Hacker por Eric S. Raymond (también en smaldone.com.ar)
Cómo ser un LAMMER en 10 minutos!!!

Y si quiere enterarse de sus actividades:ZONA-H.ORG (en inglés).

¡Ah! Se me quedaba en el tintero, el FBI (y seguro que otras policías y agencias de inteligencia) tiene un programa espía de e-mails: el Carnívoro. ¿Eso no es un cibercrimen?